María Portes, de 42 años, ingresó al Hospital General del IMSS-Bienestar el pasado 19 de mayo debido a una espina que tenía en el pie. Diez días después, tuvieron que amputárselo.
La mujer señala que hubo negligencia médica durante su atención, una situación que, según su versión, habría sido reconocida por el director del hospital.
Esta tarde se darán a conocer más detalles y la historia completa de este lamentable caso, que vuelve a poner sobre la mesa las dudas sobre la atención médica y la responsabilidad de las instituciones de salud.
Fuente: La Extra de Quintana Roo



